Frustración real: II carta abierta al jefe de Estado de la nación española
Claro, por supuesto no pretendo que me haga caso; está usted rodeado seguramente de excelentes catedráticos de Derecho Constitucional, que le adularán en su impotencia, y le dirán que es un excelente servicio a España. Seguro. Pero yo aprendí también de algunos de ellos, y sobre todo de un egoísta pensador que sólo quería la libertad política colectiva y que, posiblemente, le diría que lo que usted hizo esos días no fue servir a la nación española, sino a los partidos políticos que tienen lobotomizada a la sociedad y secuestrada la representación política, la separación de poderes y la Corona misma.












