El fin de Felipe VI

Esta semana, Pedro Manuel González analiza las polémicas palabras del rey Felipe VI sobre los supuestos abusos en la América española.

Un rey que pide perdón es un rey que renuncia al honor, fundamento mismo de la monarquía. Mientras que la república basa su existencia en la virtud —esto es, en la responsabilidad de los ciudadanos en el ejercicio del poder y en el control de sus gobernantes—, la monarquía encuentra su razón de ser en el honor.

De este modo, si un rey como Felipe VI, y anteriormente Juan Carlos I, pide perdón o se disculpa, cabe afirmar que ha renunciado al principio que legitima su propia institución: el honor.

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