Confianza (foto: hcii) Confianza en los gobernados España es una nación de gobernados que, desconfiando de sus políticos gobernantes, no ha encontrado aún el instrumento jurídico para limitarles su poder descontrolado. Los gobernados de un Estado de partidos pueden convertirse en pueblo cuando inician su acción política constituyente. La segunda década del siglo XXI es el tiempo crítico para comprobar si lo abstracto del concepto “pueblo español” puede devenir en una realidad concreta de comunidad o colectivo con libertad de elegir a unos gobernantes democráticos que se rijan, no por el arbitrio de sus intereses particulares, sino por unas reglas de independencia y mutuo control de los poderes institucionales, y el respeto a los mandatos de la representación de sus electores y no de los partidos. Un pueblo no existe hasta que deja de lado la servidumbre voluntaria. La década que se inicia en España no presenta el peligro de la desaparición de nuestro reciente Estado moderno, sino la duda de si podremos llegar a ser un verdadero pueblo libre. Podemos seguir analizando los errores y engaños del Estado de partidos en la representación política o en el poder judicial, o en el ejecutivo, pero si perdemos la confianza en los gobernados españoles nos faltará la posibilidad de una acción política. Nuestra confianza es que los gobernados sigan desconfiando de sus gobernantes.
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