Año II, n° 283, lunes 26 de julio de 2010
impostura mediática
Tonico
  
El riesgo moral

En economía se habla de mercados perfectos cuando los agentes que intervienen en él tienen un conocimiento igual de la realidad, pero cuando uno sabe demasiado y el otro, muy poco, el acuerdo se hace imposible. A esto se le llama tener “información privilegiada o asimétrica”. Un ejemplo de esto lo encontramos en los mercados de seguros. Como las aseguradoras saben menos que los asegurados tratan de mejorar su información con el fin de conocer mejor los costes de suministro del seguro. Esta asimetría produce otro inconveniente no menos importante: el riesgo moral. El concepto queda ilustrado en la siguiente frase: “si compensas a las personas cuando les sucede algo malo, quizás sean menos cuidadosas”.

 

Observemos la vida cotidiana. Si el coche está asegurado contra el robo puede que no me importe aparcarlo en cualquier sitio, pero si no lo está, puede que prefiera un parking. Si me quedo en el paro y el Estado me ayuda puede que no busque otro trabajo igual que si no contara con ella. En la sociedad en que vivimos el riesgo moral es un problema inevitable. No obstante, si bien es imposible evitarlo por completo se puede intentar reducir. Aseguradoras y Gobiernos tratan de protegerse contra él.

 

En el ámbito privado hay varios mecanismos. La búsqueda del beneficio hace que las empresas no ofrezcan seguros contra el embarazo o contra el desempleo, porque resulta evidente que es fácil concertar el despido o quedar embarazada. También opera el seguro de cobertura parcial con franquicia. Esta trabaja como un incentivo para reducir el riesgo moral porque intenta que el asegurado tenga un poco más de cuidado. En el ámbito público, a pesar del riesgo moral, la mayoría de los países occidentales han consolidado la ayuda al desempleo. ¿Están todos los países equivocados? Evidentemente, no.

 

Si un Gobierno se ahorrase las ayudas, este seguiría teniendo parados porque estos dependen de causas objetivas económicas. Los Gobiernos cuando abonan el subsidio de desempleo piensan que lo hacen con la condición de que los beneficiarios estén buscando activamente trabajo, pero como son conscientes de la dificultad del control, prefieren satisfacer una exigua prestación durante un cierto tiempo. Si los Gobiernos pudieran medir el afán de búsqueda del trabajo podrían mejorar la prestación. Si pudieran condicionar la prestación a la formación, facilitarían la recolocación. Si implantaran severas medidas de control aquélla podría destinarse a quien lo necesitara realmente. Son situaciones que se compensan: es malo fomentar el desempleo, pero es bueno ayudar a quien no tiene ingresos. Un dilema para el que no existen formulas mágicas. Ante tanta incertidumbre hay algo cierto: ayudar a quien no tiene trabajo es algo propio de toda sociedad civilizada, porque si no podemos sufrir la maldición orteguiana: toda realidad que se ignora prepara su venganza.

Comentarios (5)
Estimado amigo:

El mercado perfecto no existe debido al carácter disperso, de generación espontánea y dificilmente articulable de la información trascendente económicamente. La economía es y existe precisamente por esa imposiblidad, de lo contrario sobraría tal concoimiento.

Las teorías del equilibrio perfecto son construcciones teórico-matemáticas de economistas de invernadero, afortunadamete ya superadas pues no ayudan a solucionar los problemas prácticos.

En realidad no están generalizados los seguros contra el desempleo o contra el embarzo no porque nadie quiera asegurar tales riesgos (de hecho sí existen seguros privados de embarazo y desempleo, vg. mutuas de profesionales con coberturas voluntarias), sino por la grave distorsión monopolística estatal que los estable sin asumir un coste empresarial concreto, que lo difumina en el global de la sociedad vía impositiva, es decir costeándolos todos sin voluntad contractual. Tal situación crea una imposible competencia en tales riesgos y un inadecuado pseudocálculo emrpesarial por parte de la aseguradora pública que le impide aplicar coherentemte los medios precisos a la satisfacción de necesidades concretas al no asumir el coste de manera directa.


En asuencia de mercado y de precios, no se genera ni transmite la información precisa para coordinar las necesidades generadas en la sociedad y los costes para afrontarlos lógicamente (cálculo económico).

Un abrazo.



mayo 21, 2009     
Un artículo interesante y un comentario agudo, si este no se fuera por las ramas.
Cuentan historiadores que, en los últimos años, Keynes, animaba a los economistas para que se parecieran a los dentistas, a los que acude uno con un problema concreto y quiere salir uno con una solución concreta. Sin embargo, él mismo sabía de su pretensión contradictoria dado que había construido un modelo teórico, nada sencillo, y sabía que ese planteamiento era relativamente fácil aplicarlo a una empresa pero no al ámbito macroeconómico.
Cierto que el mercado perfecto no existe porque es ilusorio pensar que puedan existir mercancías totalmente homogéneas, misma información de los agentes, etc.
Cierto que las construcciones matemáticas de los modelos económicos a partir de los marginalistas desenfocaron la realidad.
Sin embargo creo entender que el motivo del artículo tiene como única pretensión utilizar esa terminología, como la de otras muchas, con fines de aproximación conceptual. Los economistas gozamos de muchas ventajas, pero no la de los leguleyos que pueden utilizar tantos “conceptos jurídicos indeterminados”.
La idea fuerza del articulo es la del riesgo moral, y el nudo gordiano de su razonamiento parte del diferencial de información que existe en los mercados de seguros privados que condiciona las decisiones de los agentes intervinientes, mientras que dicho diferencial es asumido en el ámbito público a beneficio de inventario. Y esa es una realidad objetiva que admite todas las interpretaciones pero pocas discusiones serias.
Coincido con la idea del autor del artículo cuando defiende la contradicción de que, a pesar de la ineficacia del sistema público, parece que una sociedad civilizada no tiene otro camino más que el de asumir dicho riesgo.
Estimado Trinitario:

Mi comentario iba en la línea de que el estado cuando asume esos riegos, imposibilita y cierra la puerta definitivamente a la solución "social" (por la sociedad) de esa necesidad, distorsionando los procesos de coordinación precisos y su satisfacción plena por la iniciativa particular que no sabe que costes puede o no puede asuir (se apagan las luces de los precios).

Me pareció muy interesante la obra de Jesús Huerta de Soto al respecto "AHORRO Y PREVISION EN EL SEGURO DE VIDA Y OTROS ENSAYOS SOBRE SEGURIDAD SOCIAL Y PLANES PRIVADOS DE PENSIONES".

Un abrazo
mayo 21, 2009     
Difiero radicalmetne de esta última apreciación.
El Estado no cierra ninguna puerta a la solucion de la sociedad, sino al contrario, dado que la sociedad a través de los mercados es incapaz de producir, asigar y distribuir los recursos en este ámbito, es por lo que algunos Estados (basicamentene los europeos), han asumido un papel más protagonista desarrollando el conocido Estado de bienestar. Dicho esto, no todos los Estados asumen el mismo grado de protagonismo, y no todos son igualmente de generosos y eficientes.
La obra citada puede ser interesante pero del título no se desprende que afecte al concepto de riesgo moral tal y como se refiere en el artículo inicial. Razón: porque en vida y en pensiones hay mercado, y las empresas aplicaran las tecnicas citadas para reducirlo.
Con el máximo respeto, a veces da la sensación que se habla por hablar, o se cita por citar.
trinitario

No se pude decir que se cita por citar una obra cuando de la expresión "puede ser interesante" deduzco que no se ha leido y por tanto resulta imposible que sepa si viene al caso. Como casi todas obras de "austriacos" la citada no se limita a un estudio técnico sobre planes de pensiones, sino que analiza la cuestión del aseguramiento desde la cataláctica o estudio de la acciòn humana. Lo demás, todo es discutible, y le invito a debatir al respecto en el foro que estime oportuno.

Escribir comentario
reducir | aumentar

busy