Año II, n° 204, viernes 12 de marzo de 2010
impostura mediática
Lorenzo Alonso
  
Oráculo de Delfos

Estos días ha estado en nuestro país el profesor Paul Krugman, premio Nobel de Economía en 2008, invitado por la Confederación de Empresarios Andaluces y por el Ministerio de Ciencia e Innovación, para participar en sendas jornadas sobre innovación tecnológica en Sevilla y Madrid. Los medios de comunicación han resaltado y amplificado sus intervenciones y han entresacado aquellas frases más impactantes, en especial algunas afirmaciones duras comparándolas con el optimismo infantil del Presidente de Gobierno. Como salido del oráculo de Delfos, le aconsejó realizar profundas reformas estructurales porque “la situación de España es aterradora” ya que, según dicho economista, España se encuentra en una situación especialmente difícil en comparación con los demás países de la Unión Europea.

 

Durante mucho tiempo, en las páginas de este diario se han venido analizando las causas, los síntomas y los efectos de la enfermedad económica que padece España. Pero ha tenido que venir el oráculo de Paul Krugman para someter a un nuevo análisis al enfermo español y proponer un tratamiento de shock: los salarios en España y los precios son insostenibles y no están alineados con su situación económica, así que el enfermo necesita una deflación relativa del 15%. Como ocurre casi siempre en este tipo de actos, da la solución más fácil y aquella que molesta menos a los poderes establecidos que hacen de anfitriones.

 

¿Por qué tomar esas medidas tan drásticas y no empezar por un recorte del 15% de los fondos públicos que administran los personajes que dirigen los destinos de este país, sin el consentimiento y sin la representación de los ciudadanos? ¿Por qué tenemos que pagar los ciudadanos la mala gestión de algunos dirigentes de Bancos o de los “comisarios políticos” que dirigen las Cajas de Ahorro; o la flota de coches oficiales autonómicos, los cheques regalo de Cataluña y de Andalucía, la multitud de órganos, organismos y entes públicos superfluos; o el reparto de beneficios y “bonus” de aquellas instituciones que reciben ayudas? Son algunos ejemplos alternativos.

 

 

Paul Krugman (foto: Taekwonweirdo)

Comentarios (4)
marzo 18, 2009     
Me encantan tus artículos, Lorenzo. Son de los que más lectores pueden atraer al diario, por su sencillez y claridad. Me voy a poner ya a difundirlo por internet y bibliotecas de mi ciudad.
marzo 18, 2009     

Muchas gracias, Adrián.
Como has podido deducir,no me ha gustado mucho la terapia recomendada,pues parece sacada de un curso acelerado sobre economía española.
No obstante Paul Krugman es un buen economista y sus libros son muy didácticos. A vuela pluma recuerdo: Introducción a la economía (Microeconomía), Introducción a la economía (Macroeconomía)y el dedicado al Comercio internacional.
Su libro "El retorno de la economía de la depresión y la crisis actual" figura entre los libros más vendidos en España. Es calificado como uno de los mejores representantes del neokeynesianismo.
La otra faceta por la que es muy conocido dicho economista es por sus artículos en el New York Times.
Un saludo.
Buf! pues a mi me el tal Krugman me parece un social-democráta neokeynesiano más desprovisto de toda originaildad.

Un abrazo Lorenzo
marzo 18, 2009     
Gracias Pedro.
Ya sabes que este economista formó parte del Consejo de Asesores Económicos de Ronald Reagan y despues ha sido un miembro destacado del Partido Demócrata.
Independientemente de su sesgo ideológico, es muy importante su teoría economica del comercio internacional en relación con la expansión de las áreas urbanas del planeta, como es el caso de Silicon Valley en California, es decir, su teoría de la globalización. Interrelacionó datos de comercio internacional y de geografia económica.
Saludos.

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