Año II, n° 204, viernes 12 de marzo de 2010
Rafael Serrano
  

Fotograma de El espejo (foto: hakuu)

A Óscar

 

Dentro de unos días se estrenará a bombo y platillo mediáticos “Los abrazos rotos”, una película de Pedro Almodóvar, cuya protagonista, Penélope Cruz, ha sido premiada recientemente con el Oscar a la mejor actriz de reparto para solaz del cine español. Si tomamos como referencia la folletinesca filmografía de este icono de la posmodernidad, el cine no pasaría de ser un vulgar entretenimiento, en lugar de constituir el “único arte que se define a través de la temporalidad”, como decía Andrei Tarkovski (“Esculpir en el tiempo”).

 

No solemos ver las cosas mismas; casi siempre nos limitamos a leer unas etiquetas adheridas a ellas. Por eso, el arte supone una visión más directa de la realidad, y para ponernos frente a ella, aparta las generalidades aceptadas socialmente, y todo, en suma, lo que nos la oculta o desdibuja. Esta pureza perceptiva implica romper con la útil convención y cierto desinterés por lo que entendemos como vida material, y así, a fuerza de idealidad, logra, a través de la obra artística, volver a tomar contacto con la realidad de una manera plena.

 

La maestría técnica de Tarkovski obedece a la necesidad de encontrar medios de expresión de altos ideales y de mensajes cada vez más significativos. Abundar en los recursos que ofrecen los géneros narrativos clásicos le parecía una simpleza despreciable que iba en contra de la función del arte: revelar la realidad para transformar al espectador. Las imágenes de sus películas no han de ser descifradas sino sentidas, recuperando la capacidad de “relacionarnos emocionalmente con el arte”.

 

Si la humanidad puede tener fundadas esperanzas en su futuro, nos viene a decir Tarkovski, es merced a su inmenso potencial de nobleza. Las profundas intuiciones, la fe en el ideal y el entusiasmo por la belleza del autor de una obra, en la que se va superando película tras película, hasta acabar con Sacrificio (la séptima), acrecienta el riquísimo legado cultural de esa “extraña parte” de Europa que es Rusia. Digno heredero de Dostoievski, este genial cineasta nos empuja a salir del “Palacio de Cristal” en el que vivimos.

Comentarios (21)
marzo 13, 2009     
Como todas las artes, el cine ha hincado la rodilla ante los interes creados por la posmodernidad, con la particularidad de que, como es lógico, dado el enorme alcance que tiene en la sociedad tecnológica, se utiliza para condicionar el pensamiento, cuando no para anularlo o adormecerlo. El zafio Almodóvar, burdamente folclórico, inofensivo, a su vez, para los mandamases de turno, es un ejemplo evidente, sólo que en su caso es propuesto y también él mismo se propone como autor, favorecido (en contraste) por la impresionante avalancha de basura comercial de las industrias hollywoodiense y sus imitadoras.

En cuanto al ejemplo de Tarkovsky, es oportuno porque el cineasta ruso bien podría citarse como antítesis de las modas imperantes; es decir, como director empecinado en hacer reflexionar al espectador sobre su conciencia individual y su relación con el tiempo en que vive. No obstante, la película 'Sacrificio', que usted menciona, acaba proponiendo el refugio en la idea de Dios como válvula de escape al caos del mundo y el sinsentido de una existencia incierta. En esa tentativa, como ferviente cristiano, Tarkovsky es francamente apologético, y conduce al espectador hacia la meta de su tesis. Si en 'Andrei Rubliev' era al menos la pasión por el Arte (es decir, un tipo de acción, al fin y al cabo) la razón que justifica vivir, en 'Sacrificio', en mi opinión con menos honestidad, Tarkovsky condiciona nuestro ánimo, en nombre de la religiosidad (o mejor dicho, de la espiritualidad) toda vez que opta por abrazar (e intenta que también nosotros la abracemos) una verdad de fe, esto es, la inacción. Es por ello que su misticismo, personalmente, no me convence en absoluto tal y como fue derivando en sus últimas obras.

Compartiendo la observación de que "esta pureza perceptiva [el arte de Tarkovsky] implica romper con la útil convención y cierto desinterés por lo que entendemos como vida material, y así, a fuerza de idealidad, logra, a través de la obra artística, volver a tomar contacto con la realidad de una manera plena", diré por último, y conste que no lo hago a mala fe, que en cierto modo el "estilo" Tarkovsky, complaciente con la observación de los objetos (tanto que a veces parece una sucesión de bodegones) se vio en gran parte determinado por los intentos de burlar a la censura soviética: él mismo reconoció alguna vez que alargaba en exceso los planos para que a los dobermans de la cultura soviética se les bajaran los párpados, y a fe mía que lo conseguía, basta con recordar la secuencia de la campana al final de 'Andrei Rubliev', que dura alrededor de media hora, tiempo en que incluso perdemos de vista al protagonista, justo en el momento en que su crisis personal se hacía más aguda y, en consecuencia, nuestro interés, más profundo.

Buenas noches de un chapliniano.

marzo 13, 2009     
!Enhorabuena por el artículo!. En mi opinión, Tarkovsky es uno de los más grandes cienastas.
Dejo aquí un enlace a un vídeo en el que el director habla sobre el significado de su película
"Andrei Rublev", para aquéllos de ustedes que no la hayan visto, que seréis muy pocos.
En dicho vídeo habla, entre otras cosas: de la imposibilidad de la transmisión de la experiencia
moral de una generación a otra(leyendo "Pasiones de Servidumbre" no pude evitar recordar estas
palabras de Tarkovsky), y de qué es y para qué sirve el arte.
No he querido parecer pretencioso, ni que parezca que pongo el enlace para dármelas de nada. Sólo lo
hago para que aquéllos que no han visto sus películas no esperen más y se pongan manos a la obra.

Abrazos a todos.
marzo 13, 2009     
Con tanta palabrería no he puesto el enlace, aquí lo tienen:

http://www.youtube.com/watch?v=eo7ATkLTz6A

abrazos.
Tambien me entusiasmó Andrei Rublev. Y considero muy oportuno el articulo de R. Serrano. Creo que lobo estepario enriqueceria los puntos de vista de nuestro Diario, si escribiera en el, pues sus criterios concuerdan con los nuestros. Como ya tengo su direccion, le enviaré "Ateismo estético" tan pronto como tenga a alguien que lo lleve a correos, y espero que despues de leerlo tenga ganas de participar activamente en la difusion de sus crietrios estéticos.
marzo 13, 2009     
A todos cordialmente :

Como en la parábola de origen oriental de los ciegos y el elefante, es difícil ponerse de acuerdo en qué es qué. Hace falta una gran predisposición por parte de los que discrepan en una descripción, para iniciar un diálogo constructivo, que conduzca a que todos los interesados lleguen a una única conclusión. En cualquier campo. En el estético, de los que más.

Confieso que no he visto ninguna obra de este cineasta, y cuando vea alguna, no evitaré mantener el prejuicio que los comentarios aquí apreciados -favorables-, se ha producido, hasta que se enciendan las luces de la sala donde se exponga, o hasta que aparezcan los créditos en la pantalla de mi televisor o el monitor del ordenador. Entonces veré qué sensación me ha producido, qué emociones, qué conclusiones... Normalmente, según de quien vengan las críticas, ya propicias la oportunidad con cierto convencimiento de que no perderás el tiempo.

Querría no obstante, manifestar mi opinión respecto a la producción hollywoodiense. Siendo innegable que ha producido muchísimos films propagandísticos sólo criticables algunos por su fondo que no por su forma, otros de escasa o nula calidad se mire por dónde se mire, bastantes para puro consumo no exigente, también es cierto que ha producido numerosas grandes obras maestras en todos los géneros. Por lo menos a mi entender.
También grandes escritores, por ejemplo, han sobrevivido gracias a publicar obras menores -a veces bajo pseudónimo, si no es que han sido “negros” de escritores de fama sin talento- hasta conseguir poder vivir se su obra.

Para no recurrir a afamadas obras cinematográficas, de seguro en mente de todos, propongo que se juzgue que calidad tiene para los que lean este comentario, la película titulada en España como “cadena perpetua” y en inglés “The shawshank redemption”, y principales protagonistas “Tim Robbins” y Morgan Freeman” o “Morgan Freeman” y “Tim Robbins”, ya que el orden de reparto lo podría discutir...

Para mí, para muestra un botón... A ver qué pensáis.


Un abrazo.
marzo 13, 2009     
Prianjovi, actualmente el cine de Tarkovsky está en venta (individualmente, no en pack) en DVD. No obstante, si sabes algo de inglés, te recomiendo que acudas a Youtube, donde un tal Galabir ha colgado ANDREI RUBLIEV, SOLARIS (obra de ciencia-ficción existencial basada en la profunda novela del polaco Stanislaw Lem), LA INFANCIA DE IVÁN (que fue la primera película de Tarkovsky, en cuya dirección sustituyó a otro), drama radicalmente antibelicista y EL ESPEJO, también antibelicista, pero más hermética. Si una vez las hayas visionado, te gustan y deseas "atraparlas", escríbeme a Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla y te diré cómo hacerlo. Insisto, no obstante, en que el cine del místico ruso es extremedamente lento, en tanto que prolongaba sus series secuenciales en gran parte para burlar a la censura. Tan lento, eso sí, como profundo. Tarkovsky, como el georgiano Paradjanov, se desliga totalmente de la tradición predominante en el cine soviético, cuyo paradigma probablemente sea Eisenstein, con su estilo directo y estruendoso. Frente a la agresividad eisenstiana, Tarkovsky es armónico. Y a pesar de que, como agnóstico que soy, ya he dicho que no me convencen sus últimos raptos místicos (su necesidad de Dios se parece, de todas formas, a las angustias existenciales de Bergman, quiero decir, que es coherente en su desesperación) no podemos menos que considerar a este cineasta, al tiempo que como un original creador de imágenes, como un intelectual comprometido con la condición humana y su propio tiempo.
marzo 13, 2009     
En cuanto a Hollywood, en mi opinión, las obras maestras que dio la industria fueron las películas de cine negro de los años 30, 40 y alguna de los 50 (es decir, películas que nunca fueron premiadas, alejadas de los gustos oficiales, con Robinsom Cagney y Bogart como estandartes) y los westerns revisionistas de los años 60-70 (Peckinpah como principal ejemplo), así como las obras de los llamados disidentes (Arthur Penn a la cabeza) y algún que otro out-sider (Cassavetes). En los 90 el buen cine americano es ajeno a Hollywood ('Teniente corrupto', de Abel Ferrara tal vez sea la obra más radical y profunda) aunque hay excepciones ('Carlito's way' de Brian de Palma entre ellas). La película que citas ('Cadena perpetua'), no me gusta y te diré por qué, si me permites discrepar: primero, recurre a una factura clásica que acaso no se corresponde con el caos en que vivimos (por eso he mencionado 'Teniente corrupto', con toda su desesperación y crudeza) y segundo, ¡y sobre todo!, porque el protagonista es inocente, lo que vuelve convencional el argumento: así, en vez de proponérsenos el filme como reflexión y panorámica del sistema carcelario se postula antes como el amargo trance de un hombre injustamente condenado. Quiero decir que yo preferiría una película donde los personajes fueran culpables, porque, al convertirlos en inocentes, estamos, en consecuencia, abrazando el sistema (lo mismo que sucede en la película de Eastwood 'Ejecución inminente': toda la tensión argumental depende de salvar o no a tiempo a un inocente, y no de mostrar la brutalidad de la propia ley). Salud.
marzo 13, 2009     
Queridos amigos,
La primera pelicula de Tarkovsky es Le Rouleau compresseur et le violin. La definicion del arte para Tarkovsky es una definicion moral, en la que el director es capaz de mostrar el bien que florece en las mas dificiles y degradantes circunstancias humanas. Su posicion sobre Eissenstein queda reflejada en su critica a la batalla del lago en Alexander Nevski, donde la accion queda amputada del tiempo al acortar los fotogramas excesivamente para dar la sensacion de intensidad. Para Tarkovsky capturar el tiempo verdadero de una accion en los fotogramas es esencial, asi como la imagen expresada a traves de Jaikus visuales y la ambiguedad en la obre de arte. Para Bergman fue el director por excelencia ya que su cine nos recuerda a los suenos. Tarkovsky refleja en sus ultimas peliculas el conflicto vivido por la humanidad capaz de progresar materialmente pero no moralmente, lo que el sentia como parte del regimen sovietico y lo que le llevo a una religiosidad cada vez mas profunda. Recomiendo la lectura de su diario del que no se si existe edicion espanola pero hay una en frances y sus apariciones en la revista cahiers du cinema de las que no os puedo dar referencia en estos momentos por tener los numeros en Espana.
marzo 13, 2009     
La frase de Serrano "No solemos ver las cosas mismas; casi siempre nos limitamos a leer unas etiquetas adheridas a ellas" ya define por sí sola el cine actual. Es un producto, no el resultado de una expresión. E insisto, dada la catarata de burdos comerciales, urge fabricar autores: Almodóvar, al que se ovaciona en todas partes, es el mejor ejemplo: un hortera posmoderno.

No deja de ser grotesco asistir al encumbramiento de este tipo, que nos vomita película tras película sus chillones colores y sus inverosímiles personajes y argumentos: inverosímiles no por fantásticos, sino por la complacencia que él mismo tiene al violar las leyes que supuestamente sostienen su propio universo. Es decir, que el problema de Almodóvar no radica en su supuesta originalidad, sino en la falta de coherenia con que trata sus historias y personajes. En consecuencia, él mismo es una etiqueta, porque sólo como tal puede abrirse camino alguien tan grosero. Su éxito es el colmo de la impostura y de la vulgaridad en el arte y desde luego que por eso mismo es la antítesis paradigmática de un Tarkovsky, un Bergman o un Antonioni, por mucho que acaso los cite y elogie.

En conclusión, sólo en una cultura donde predominan las "etiquetas", es decir, donde, desde arriba, todo se nos da hecho papilla, puede la sociedad digerir un trago en cualquier otra circunstancia tan indigesto.
marzo 13, 2009     
Se me olvido comentar un aspecto importante de Tarkovsky. El referente a la musica en sus peliculas. Para Tarkovsky tienen mas importancia los sonidos de la tierra, el agua, el fuego, o las palabras de la infancia, incorporando su cine la musica electroacustica como capaz de evocar estos sonidos naturales y estar la melodia enfatica practicamente ausente.
marzo 13, 2009     
Yo tengo una torpeza muy grande para plasmar en palabras los sentimientos que me suscita una obra de arte. Pero el cine de Tarkovsky es para mi una obra de arte porque cualquiera de sus películas (y especialmente "La infancia de Iván" y "Andrei Rublev") quiero volver a verlas. Porque disfruto con la contemplación de las mismas y no acudo a ellas con el ansia de ver una historia con comienzo, nudo y desenlace que pueda después ser narrada de palabra a otros. El cine de Tarkovsky fluye en un tiempo distenso, que no necesita una sucesión infatigable de acontecimientos, para atrapar al espectador. Como el cine de Ingmar Bergman. Como (algunas) películas de Visconti ("Ludwig", "Gruppo di famiglia in un interno").
Imposible que el cine de Almodóvar suscite tales sensaciones, cuando la estética de la "transgresión" logra el favor del público, lo más prudente es desconfiar, pues la vacuidad tiende a ser la norma. La transgresión popularmente aceptada es algo tan contradictorio como la promoción oficial de vanguardias artísticas: si son vanguardias no pueden ser oficiales. El contraejemplo de transgresor que suscitó el rechazo del gran público fue Pasolini, y en particular por la última obra suya, "Saló o los 120 días de Sodoma", que era una evidente agresión al espectador. Pero la transgresión verdaderamente creadora no puede aspirar a concitar el aplauso general, so pena de contradecirse a si misma. Y ese creo que es el pecado estético de Almodóvar (dejando incluso a un lado un producto tan deplorable, grotesco y ridículo como aquella enormidad de "Pepi, Luci y Bom"...solo por un producto como ese Almodóvar, como cineasta, al menos a mi, me resulta detestable)

Rafael: no sabía de tu inclinación por el arte cinematográfico. Como el arte tiene cabida en estas páginas, me agradará mucho que nos sigas enviando reflexiones sobre el cine. Esta en particular es muy brillante

Un abrazo fuerte

Juan Sánchez
marzo 13, 2009     
David, aún así, siendo cierto lo que dices de los sonidos (trinos de pájaros, agua que fluye) las bandas sonoras de su cine tienen también bastante fuerza, por ejemplo, en 'Solaris' (a cargo de un como siempre inspirado Artmeyev) y en la propia 'A. Rubliev', cuando suena el coro femenino.
marzo 13, 2009     
Estimado Lobo estepario,
Tienes razon en lo que dices, pero Tarkovsky deja claro en la obra que cita Serrano "Esculpir en el tiempo" su concepcion teorica sobre la funcion de la musica en el cine cuya aportacion original es la que he senalado.
marzo 13, 2009     
Un ejemplo de esto es el ruido del incendio de la cabana en "el espejo" que pareciendo real es una sintesis electroacustica. Esta pelicula es especialmente prolifica en el desarrollo de esta concepcion teorica, ya que es una especie de autobiografia de las sensaciones y recuerdos del autor desde su infancia.
marzo 13, 2009     
El sábado 28 de marzo ponen "Solaris" en la filmoteca de Madrid, por si alguien no la ha visto:
Ah, y el martes 31 "Jalsaghar (La sala de música)" de Satyajit Ray, del que hace poco también se hablaba por estos lares.
http://www.mcu.es/cine/docs/MC/FE/PrograDore/PrograDore63.pdf
marzo 13, 2009     
Queridos amigos:

Gracias por vuestros comentarios.

Los ideales artísticos de Tarkovski son inconmensurables: "preparar a una persona para la muerte, arar y conturbar su alma y hacerle capaz de volverse bueno". El propio Tarkovski lamentaba la incapacidad de los espectadores occidentales para entender la dimensión espiritual de sus películas y sumergirse en ella.

Para dar forma material a sus inquietudes idea un modelo de plano largo que va más allá del respeto a la integridad física de una acción: en Tarkovski el plano secuencia no es condición de realismo sino de trascendencia. En su obra hay un ascenso práctico y teórico de una gran coherencia, que culmina con el "milagroso" (así lo define Kurosawa) plano secuencia de la dacha que arde en "Sacrificio".

El régimen soviético prohibía la emisión de sus películas, no por motivos políticos, sino por su formalismo, su espiritualidad o su onirismo "pequeño burgués". Tarkovski fue obligado a residir fuera de su país.

Querido lobo estepario (ojalá pudieses colaborar en el Diario, aunque firmases tus textos como Harry Haller), confiesas ser agnóstico; bien, yo soy ateo, lo que no impide decir que el cine de Tarkovski requiere un esfuerzo ascético que se traduce en una verdadera epifanía.

Abrazos.
marzo 13, 2009     
Yo con mucho gusto.

Y desviándome por un momento de Tarkovsky, no puedo dejar de referirme a S. Ray, aquí citado, en parte porque guarda algunas semejanzas con el ruso, en tanto que S. Ray supo expresar tal vez como nadie no ya sólo la alegría de vivir o el terror de la muerte, sino la propia decadencia moral de los tiempos modernos. Aunque en España sólo se ha editado la trilogía de Apu, me hice por vía importación con películas como 'Siddartha y la ciudad', sin duda su mejor película, 'El intermediario' o la propia 'El salón de música', todas ellas más que recomendables, al igual que 'Los jugadores de ajedrez' (con una bellísima Shabana Azmi).
marzo 14, 2009     
Sinceramente Rafael serias un extraordinario crítico de arte cinematográfico. Te felicito. Un saludo.
marzo 14, 2009     
Este sitio es un balneario del alma, un oasis en el que recuperarse de las heridas que nos mete la dura vida que queda ahí afuera. Gracias a todos por hacer posible este sitio, os lo digo, formidable en todos los sentidos. Gracias, Rafael Serrano, por hacer nuestras vidas más llevaderas.
marzo 15, 2009     
Amigo Rafael, enhorabuena por tan interesante reflexión, con ella has dado pie a un encuentro de pedagogía cimematográfica magnífico. A "lobo estepario", yo también le pido que escriba para el diario, por favor ¡no deje de hacerlo!.
Abrazos.
marzo 15, 2009     
Yo con mucho gusto.
Por cierto, Paradjanov no era georgiano, sino armenio (me corrijo a mí mismo). Como Tarkovsky, tuvo muchos problemas para hacer películas (en realidad, problemas los tuvo incluso Dovzhenko, que aun defendiendo el cooperativismo bolchevique en 'Tierra' fue duramente criticado por trascender el mensaje propagandístio con la fuerza de su poesía visual).
En cuanto al hecho de actualidad que intuyo impulsó la redacción del artículo, sufrimos este pasado viernes las ínfulas de grandeza artística del lepidóptero manchego, cuya pretenciosidad incluso a la hora de hacer una presentación (retransmitida en directo por varios canales televisivos) está a la altura de su estilo.

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