Año II, n° 204, viernes 12 de marzo de 2010
editorial
Antonio García-Trevijano
  
Ilegitimidad electoral

La abstención generalizada plantea un problema cuya naturaleza, conocida por la ciencia política, suele ser desconocida por las creencias de la mayor parte de los opinadores. Cuando la abstención supera la mitad del censo electoral, sobran las explicaciones basadas en una supuesta indiferencia de los electores virtuales. Si el pueblo no es indiferente al votar, tampoco lo será al no votar. Así como los electores reales determinan la legalidad de los elegidos, sea cual sea el número de votantes, la mitad más uno de los que estando censados no votan determina la ilegitimidad del sistema electoral. Si la totalidad de los votantes crea la legalidad de los resultados, como producto jurídico de la voluntad general salida de las urnas, la mayoría absoluta de censados que se abstienen de votar crea la ilegitimidad del sistema, como producto político de la voluntad general expresada con la determinación de no entrar en las urnas. El problema que esta situación anormal ocasiona es el mismo que el de todas las elecciones en las dictaduras. Son legales, pero ilegítimas. Sus resultados obligan en las leyes, pero no en las conciencias. Lo profundo, la ilegitimidad social, exige que lo superficial, la legalidad jurídica, se fundamente pronto, cuanto antes mejor, en la legitimidad de una nueva ley electoral.

 

Ante las elecciones europeas, los pueblos han descubierto, con la práctica de su experiencia, lo que la ciencia política sabía sin experimentarlo. Esto es, que el sistema proporcional de listas de partido jamás puede ser legítimo por no ser representativo de los intereses de las sociedades o de los electores. La mayoría ya no vota porque sabe que su voto no tendrá más utilidad que la de afianzar a partidos estatales que, una y otra vez, sirven a sus propios intereses en el Estado, en lugar de promover los intereses sociales, esperados por electores legalmente incapacitados para exigir cuentas y responsabilidades a los elegidos. En otro artículo analizaremos por qué, siendo el mismo sistema electoral, la abstención no alcanza todavía en las elecciones nacionales la misma dimensión que en las europeas. En éstas, el efecto deslegitimador de la abstención no puede ser camuflado. En Budapest se ha celebrado un seminario de tecnócratas para orientar el voto en estas elecciones europeas, en Internet, hacia los partidos más europeístas. Uno de los participantes, el español José Ignacio Torreblanca, dice (El País, 25-6) que estas elecciones “marcarán un punto álgido porque el nivel de participación será tan bajo que la legitimidad democrática de la Unión Europea saldrá muy mal parada”.

 

florilegio
"La legalidad sin legitimidad puede hacer grandes cosas. Nunca las mejores ni las adecuadas."
Comentarios (41)
mayo 27, 2009     
Con la debida lealtad a su persona y con la importancia de no poder asumir de manera digna los conceptos por Ud. expuestos, siento no poder -de momento- compartir su optimismo con respecto a los frutos en su desarrollo.
La RAE trae estos tres conceptos de la "legitimidad" como adjetivos:

(Del lat. legitĭmus).
1. adj. Conforme a las leyes.
2. adj. lícito (‖ justo).
3. adj. Cierto, genuino y verdadero en cualquier línea.

Bueno pués la primera es la que aquí en esta sociedad y, yo diría que en la mayor parte de la europea
es la que prevalece. Claro está a que es debido a la exclusividad en el poder, de los manipuladores partidos políticos. Pero esa es la realidad y no nuestros deseos.
Quiere decir que la legalidad, es todo lo que está dentro de la Ley hecha precisamente por ellos.
Así pueden estar perpetuándose en el poder durante muchos años.

La 2ª y 3ª acepción son conceptos etéreos.

La DIGNIDAD, NOBLEZA, RECIPROCIDAD, GENEROSIDAD, LEALTAD y un largo etc...sino son virtudes RECÍPROCAS, no sirven en la lucha política. Eso es lo correcto dentro de los semejantes, no entre los antagónicos.

Si estos llevan en el poder treinta años, el anterior General golpista estuvo 40, con un pequeño retoque en las leyes aguantan otros 50 años más.

Sin agitación activa no hay rebelión en lo social.
Desearía dejarles a mis herederos una República Constitucional para la sociedad en que habito.

Tener que poner como jueces del lenguaje correcto, a la politizada y apesebrada RAE es una INDIGNIDAD, pués son los primeros que lo manipulan.
Ya lo dicen los lingüistas honrados cuando critican la prostitución del lenguaje: "Ponle una palabra a un concepto y te apoderarás de él".
Eso es lo que vienen haciendo desde mediados del siglo XX en ESPANYA.
D. Antonio:

Es una lástima que artículos tan buenos estén tan poco tiempo en portada. El suyo anterior ha cosechado 3.250 lecturas en Ácratas. Lo dejaré otro día y publicaré éste.

Salud.
Estoy totalmente de acuerdo en la reflexion que usted hace. En algunas de las charlas que he podido disfrutar con amigos ha salido a la luz este tema y, en relacion, la diferencia que existe entre el voto en blanco y la abstencion. Pues bien, en mi opinion, con el voto en blanco lo que se expresa es la conformidad con el regimen, o el sistema, pero disconformidad con los candidatos. Por el contrario, con la abstencion lo que se quiere dar a entender, o por lo menos eso es lo que yo entiendo, es la disconformidad con el sistema, con la forma de estado, con la forma de gobierno. Esto es una reflexion que, a mi juicio, no es nada rebuscada y, de hecho, es bastante logica.

En relacion con el sistema electoral. Partiendo de que este sistema proporcional que otorga, o eso dicen, la Ley D'Hont, empacha de escaños a los partidos dominantes (como lo son el PSOE y el PP) debido a las circunscripciones pequeñas y proporciona mas escaños a partidos, partidos de los que dependen gobiernos, con menos votos que otros: ¿Como podemos esperar que esta ley cambie y se den por enterados de la ilegitimidad del sistema?

Quiero pedirle disculpas por no poner los acentos pero el ordenador no me deja. Por cierto, he buscado su libro "Discurso de la Republica" y no lo encuentro. Si pudiera facilitarme informacion sobre donde encontrarlo se lo agradeceria.

Un saludo.
Pero, ¡tu mismo lo dices al final! Multitud de veces he puesto de relieve los graves errores del Diccionario de la Rae, hecho por los Cebrian, Javier Marias y demas doctores de la ignorancia. Lo que de verdad importa en el vocabulario no es lo que diga la Academia, sino el concepto riguroso que expresa cada palabra. Si legitimidad significara lo mismo que legalidad no existiría la ciencia politica, ni el derecho de la sociedad a cambiar las leyes por sus contrarias, cuando aquellas dejan der legitimas. ¿Puedes admitir que las leyes franquistas eran legitimas mientras duraron?

Ante la Sala de lo penal del TS, cuando fui imputado de prevaricar con Gomez de Liaño para meter en la carcel a Polanco (denuncia de Garzón y del CGPJ), hice que constara en acta mi declaracion, previa al interrogatorio, donde dije que la Constitucion era legal pero ilegitima, que yo no la respetaba y que no reconocía legitimdad al Tribunl que me juzgaba. Como a pesar de estar presionados por el CGPJ, eran juristas, el Presidente de la Sala me contestó que lo compredia, pero que la ley obligaba al Fiscal a interrogarme, y despues del interrogatorioa la Sala archivó el asunto en el acto. Si legalidad y legitimdad fueran lo mismo para el derecho, ese archivo no habría sido posible. Como tu, los academicos de la lengua no son juritsas y no saben la historia del derecho y de la filosofia del derecho que respalda tan fundamental distincion. No,la legalidad es una cosa y la legitimidad otra muy distinta, que pueden o no coincidir, como de sabe desde Aristeles y la escolastica medieval. Pero yo comprendo que una visión personalista, coherente y consciente prefiera votar nulo a abstenerse, aunque todos los filosofos del anarquismo predicaron el apoliticismo de la abstencion colectiva. En fin, me alargo contigo por la amistad que nos une por encima de diferencias tácticas.
Querido Messagein. Gracias. El editorial de hoy, como habras visto, es aun mas efectivo. Tengo informacion directa de personalidades europeas de que los partidos y los gobiernos europeos están aterrados ante lo que ellos consideran la mayor de las amenazas al sistema, mas que la terrorista, la abstencion. En cuanto al poco tiempo de permanencia de cada editorial en portada, se debe a mi obsesion de crar continuamente nuevas ideas y argumentos contra este Regimen. Pero eso me permite que en dos o tres meses tenga terminado el libro de Florilegios de la Libertad, que recogera y amliara los editoriales y florilegios deducidos de ellos.
Querido Alberto, creo que aun tengo tres ejemplares del Discurso de la Republica, si los encuentro de regalare uno. Dime a qué direccion debo mandarlo.
El republicano que defienda el voto nulo, que lo haga en otra parte, no en este diario de los republicos que consideran la abstencion como unica táctica util contra el sistema electoral, y como reacción de la dignidad colectiva contra la inmoralidad publica de esta Monarquía partitocrática. Esto no atenta a la libertad de expresion interna, sino a uno de los principios basicos y constitutivos del MCRC. Aquí exigimos la disciplina de no votar.
mayo 27, 2009     
Para quien esté interesado, yo encontré "El Discurso de la República" y otros libros de don Antonio en www.iberlibro.com.
Saludos.
mayo 27, 2009     
J. Moreno: Si las controversias políticas se solventan echando mano del diccionario, los téoricos del Derecho, del constitucionalismo y hasta los propios historiadores, han perdido el tiempo. A Guglielmo Ferrero, por ejemplo, le costó un ensayo entero ("El poder") reflexionar sobre el concepto de legitimidad; Carl Schmitt diferencia la legalidad de la legitimidad...lejos de mi la intención de ser pedagógico pero creo que el diccionario no pinta absolutamente nada en todo esto y solo es una fuente de distorsión, que ataja los problemas en lugar de desarrollarlos en toda su extensión. Si lo legítimo coincide con lo legal es imposible entonces distinguir entre la legitimidad y la ley del más fuerte. No excluyo que evidentemente la ley del más fuerte sea un componente sustancial de la legitimidad, en realidad el derecho de guerra del vencedor sobre el vencido es el aborígen prehistórico del Derecho mismo. Pero la legitimidad ha tenido un desarrollo teórico e histórico muy fecundo que el diccionario es incapaz de reflejar. Y, por otro lado, creo que la idea de que lo legal coincide con lo legítimo supone adoptar un positivismo jurídico miope hasta la brutalidad. Hay conceptos que, por el bien de todos, deberían apartarse del diccionario porque la constrictiva ortopedia de un diccionario no hace más que distorsionarlos.

Un abrazo,
Juan Sánchez
mayo 27, 2009     
Pido disculpas de antemano por la siguiente precisión: Cuando se dice:"Así como los electores reales determinan la legalidad de los elegidos, sea cual sea el número de votantes, la mitad más uno de los que estando censados no votan determina la ilegitimidad del sistema electoral". No será lo que mas abajo se dice " la ilegitimidad del sistema"? I
mayo 27, 2009     
La legitimidad define la cualidad de ser conforme a un mandato legal. Si el mandato legal, la ley, dice que la mayoría es el 50 + 1, ello quiere decir que 45, 46 o 49 % no es mayoría , luego la decisión que se pueda adoptar con base en ese 45%, por ejemplo, resulta ilegitima, pues deja de ser conforme al mandato legal. de ahí que una abstención del 50 + 1 deslegitima toda decisión que se adopte después con base en un numero inferior al 50 % : esa decisiones son ya ilegitimas por ser adoptadas en minoria. La legitimidad está relacionada igualmene con la moral. Con la consideración personal de que, por ejemplo, un régimen no es legitimo, aunque ese regimen pueda ser legal. El regimen de franco era legal, pero no legitimo.
mayo 27, 2009     
Algunos historiadores o teóricos tienden a diferenciar tipos de legitimidad, de ahí que cuando se afirma que un régimen es o no es legítimo, deba mencionarse también el sistema de legitimidad conforme al cual se hace tal observación. Guglielmo Ferrero considera que la historia de Francia en particular y la de Europa en general, desde la revolución francesa hasta la extinción del imperio austrohúngaro, consiste en la pugna entre el principio de legitimidad aristo-monárquico y el principio de legitimidad democrática. Todo régimen es legal conforme al sistema de legalidad por él definido, lo cual es evidentemente una estrepitosa tautología, un concepto que redunda sobre si mismo y que por lo tanto sirve de muy poco (Achaque que casi puede hacerse extensivo a todo el pensamiento del positivismo jurídico, empezando por Hans Kelsen. No obstante, creo que la frase que mejor define la actitud de un positivista es la siguiente: "No es ilegal por injusto sino injusto por ilegal". De ahí que el positivismo acabe por hacer confluir en un mismo concepto la legalidad, la justicia y la legitimidad).

Por supuesto que el régimen de Franco era legal, pues era concorde con la legalidad franquista. Y era legítimo conforme al sistema de legitimidad definido por el derecho de guerra, derecho cuya existencia se remonta a la prehistoria y es el aborígen mismo del concepto de legitimidad, legitimidad anterior a las dos legitimidades consideradas por Ferrero, la aristomonárquica y la democrática. Max Weber parece lanzar también una notable sombra de sospecha sobre el concepto mismo de legitimidad cuando en uno de sus muchos y muy brillantes pasajes señala que una dominación puede ser tan absoluta y encontrarse tan asegurada por la impotencia militar del sometido, que desdeñe toda pretensión de legitimidad; creo que aquí Max Weber sospecha abiertamente que el concepto de legitimidad no tramita otra cosa que relaciones de poder y de dominación, relaciones entre mandantes y mandados.

El tema es fecundo y da para mucho; es obvio que en el momento en que los mandados comienzan a sospechar del derecho del poderoso a mandar la legitimidad del régimen empieza a quebrar. Sin duda la abstención es un cauce utilísimo para poner de manifiesto ese rechazo; pero, inversamente, querámoslo o no, una participación electoral masiva estaría legitimando el sistema. La alta participación electoral en las elecciones legislativas nacionales legitima de facto, muy a nuestro pesar, la partidocracia presuntamente parlamentaria que nos gobierna

Abrazos
Juan Sánchez

mayo 27, 2009     
Sr. Moreno,
Con todo el respeto que me merece su trayectoria por la libertad politica debe entender que el voto nulo es una pataleta de la impotencia y un regalo a los partidos politicos que solo contabilizan la abstencion. El voto nulo es un espectro de la marginacion voluntaria y una afrenta para los abstencionarios. Ademas el significado del voto nulo es el de quien participa y no lo ha hecho correctamente, por lo que Ud. votando, participa con los intereses de los partidocratas. Desearia verle haciendo campanya por la abstencion y no por el voto nulo.
Un saludo.
Querido Rareza, no, no se trta de una imprecision, sino de una distincion precisa entre ilegitimidad del sistema electoral e ilegitimidad del Régimen de poder, que en la partidocracia no es un sistema. Hay con seguridad muchos abstencionistas que solo ven en las eleciones de listas la falta de representacion civil de los elegidos, y por eso no votan. Pero sin que eso signifique que tambien perciban la falta de separarcion de poderes. Nosotros no votamos porque sabemos que ademas de no ser representativo, lo que por si solo justifica la abstencion, este Regimen no es una democracia formal. Pero en la hipotesis de que se cambiara la ley electoral actual por el sistema mayoriatrio de distrito, entonces se abriria la posibilidad para los democratas de participar en las elecciones con el fin de llevar al Parlamento la necesidad de separarlo del Gobierno,como accion paralela y concorde con la extraparlamentaria, hasta conseguir la libertad política constituyente.
Yo no considero que el sistema electoral sea ilegitimo en si mismo. Lo que son ilegitimas son las consecuencias que este sistema electoral otorga, la conformidad del parlamento, el reparto de poder. Lo que quiero decir es que con este mismo sistema electoral, si los politicos supieran ver la verdadera legitimidad que reside en el cambiarian mucho las cosas; para empezar el propio sitema electoral. En definitiva, este sitema establece un reparto de poder que no reside en la voluntad popular, pero no por la ilegitimidad del sistema electoral, sino por la ilegitimidad de los politicos.

Estoy de acuerdo en que si la mayoria no votase se reafirmaria la ilegitimidad del sistema. Pero, ¿realmente pensais que cambiarian las cosas?, no cambiarian porque quienes puedo hacer que se produzca ese cambio nunca van a considerar la parte que les hace ilegitimos, sino el puñado de votos que, segun ellos, les legitima.
Vuelvo a pedir disculpas por los acentos pero es que este ordenador esta estropeado. Por cierto, estaria encantado de que me pasara un libro suyo, si es que lo tiene. Mi direccion es C/Huertas nº 19 1ºB, Majadahonda(28220), Madrid. Espero que no le traigan malos recuerdos el lugar donde vivo. Un saludo y gracias.
mayo 27, 2009     
Alberto, quienes pueden hacer que se produzca ese cambio que dices no están en ningún parlamento.
Querido Alberto, tu razonamiento no esta fundado en la naturaleza del sistema electoral, sino en la buena o mala voluntad de los elegidos. Desde Diderot, que lo puso en ridiculo a propósito de la reforma de la Monarquía rusa, este argumento no es sostenido por ningun observador de la vida politica. El sistema proporcional, aunque llevara al parlamento a las mejores y mas competetentes personas de un pueblo, seguiria siendo ilegitimo, porque no es representativo de los electores, sino eclusivamente de los aparatos de partido que hacen las listas. Y la unica condicion que se exige a un sistema electoral es que sea representivo de la sociedad CIVIL, y no de la sociedad politica. Tomo nota de tu direccion, por si encuentro el Discurso. Y no tengo recuerdo alguno,ni malo ni bueno, del sisitio donde vives.
mayo 27, 2009     
Tengo coincidencias con algunos de los discrepantes.
EL sistema tiene sus propios mecanismos de supervivencia y dudo mucho que los mismos partidos provoquen su inmolación.
La experiencia de los últimos siglos nos informa que la iletimidad no es eterna pero sí muy duradera. Es más, la legalidad sin legitimidad no solo hace grandes cosas, sino que las desarrolla, afianza y consolida en el tiempo.
¿Cuantas generaciones tiene que pasar todavía para que la ilegitimidad derive en algo distinto de lo que conocemos? Si la respuesta es: las que sean necesarias, entonces empezaré a entenderles.
No muy lejos de aquí se despreciaba con desparpajo a los economistas de invernadero, pero veo que esa misma crítica no vale para los políticos que ejercen un papel similar.
La pena no es que haya que insistir y reiterar los conceptos, sino que los que transitan por el mundo de las ideas con cierta autoridad no sean capaces de articular un proyecto creíble, serio, posible y convincente.
Pensé que este era un espacio de libertad y de opinión pero veo que se expulsa alguna opinión discrepante y se exigen actitudes. Este territorio empieza a parecerse a aquellos que santifican credos y dogmas.
Seguiré expectante. Mientras tanto, habrá que darle la razón a Gandhi cuando decía aquello de: "ocupate de los medios, que el fin se ocupará de sí mismo".

Jamas se ha pretendido aquí la estupidez de que los partidos renuncien al sistema proporcional, ni que la abstencion sea suficiente para llegar a la la libertad politica constituyente, sin mediar una accion politica desde la sociedad que la conquiste. Lo de Gandhi esta sacado de contexto. Si te ocupas de los medios será con vistas al fin, y este debe ser indiscutible, para él la Independencia. Nuestro fin es la democracia formal, y como en España no se sabe lo que es, debemos definirla con conceptos claros e irrebatibles. En este Diario hay libertad para defendar el voto nulo o la participacion en las elecciones, pero no por un republico que haya aceptado los principios y valores del MCRC. La prueba es que su comentario no ha sido censurado. Y es de agradecer que Vd nos enseñe que las dictaduras no solo hacen grandes cosas, sino que las desarrollan, afianza y consolidan. El ingenuo florilegio solo pensaba en las cosas materiales (pantanos, carreteras, etc).
mayo 27, 2009     
Trinitario, te parecería un dogma decir en un blog sobre matemáticas que 2+2=4?

En la ciencia política también hay dogmas, como el que dice que quien designa manda, cosa que nadie ha podido rebatir nunca. La forma en que son designados los cargos públicos es clave para entender la relación entre gobernados y gobernantes. Sin esos "dogmas" no seria posible orientarse en el mar de ideologías y distinguir entre lo que, por encima de aquellas, nos conviene o no como ciudadanos libres. Esa es la única "censura" que vas a encontrar aquí.

Saludos.
Estoy totalmente de acuerdo con ese razonamiento. Es una realidad que son los aparatos de partido los que eligen el parlamento y no la sociedad; es logico, puesto que yo no puedo votar a quien quiera que me represente. Pero esto es una cosa que sabemos todos. A donde yo pretendo llevar mi argumento es que aquellos que dicen ser legitimados a gobernar porque les han votado, en realidad, no lo son. No solamente porque sean sus partidos los que les escojan, sino tambien, porque esa "legitimacion" no depende de los votos. Con solo un voto ya se sentirian legitimados y con las abstenciones no se sienten ilegitimados.

Teneis razon al decir que el sistema es ilegitimo, en ningun caso lo he dudado; lo que pretendia era dejar este tema de la do y fijarlo en sus consecuencias que, en mi opinion, son las que imposibilitan el cambio de sistema electoral. Sigo pensando que el parlamento esta lleno de diputados ilegitimos debido a este sistema y que nunca reconoceran su condicion ilegitima, y por tanto, la ilegitimidad del sistema.

Si no son ellos los que han de cambiar el sistema electoral ¿quien podria y como se podria hacer?

Un saludo.
No te comprendo, Alberto. Aqui repetimos constantemente que la abstencion no es suficente, aunque sea necesaria para deslegitimar el sistema electoral, y con él a toda la clase politica que ha producido y reproduce. El cambio solo lo puede conseguir una accion colectiva de la sociedad civil que encontrara menos resistencia con mayor abstencion. Esta le quita seguridad en si misma, crea un clima social de expectiva y apertura a nuevas ideas, y llegado el momento acogerá con esperanza un movimiento bien consolidado en la Teoria de la democracia y decidido a impulsar la accion colectiva para conquistar la libertad constituyente, que cambie la Constitucion. Puedes ver lo que esta sucediendo en el Reino Unido estos días. Para permanecer en el poder, el partido laborista incluso esta dispuesto a cambiar su excelente sistema electoral, por la brutalidad del sistema propocional que garantiza la permanencia de los partidos en toda clase de crisis. Alli la clase politica se ha desacreditado por la corrupcion, en Europa continental por el fracaso del sistema electoral, y en Italia y España por las dos cosas junntas.
mayo 28, 2009     
Me parece acertado el razonamiento de D. Antonio. Mediante la abstención el descrédito del sistema electoral vigente se acelera, pierde su base: "la pasión de las masas."
Y si añadimos la explicación sencilla de los motivos políticos en nuestros círculos, poco a poco la absención activa hará llegar la razón a España.
Vamos, movámonos para no votar!
mayo 28, 2009     
Pues yo, a partir de ahora, voy a seguir expectante, como Trinitario.
Creo en pocos dogmas...
¿Expectante votando o sin votar? ¿Expectante de lo que suceda fuera de ti o dentro de ti?
mayo 28, 2009     
Espectante por ver si aquí predomina el dogmatismo o la libre opinión.
mayo 28, 2009     
Pepe, si por "libre opinión" te refieres a si vale lo mismo la opinión fundamentada que la no fundamentada, entonces somos dogmáticos. Igual de dogmáticos que si fuéramos médicos afirmando que el cerebro no se encuentra en el dedo gordo del pie.
Esa era la respuesta que buscaba. La abstencion es el primer paso para desligitimar el sistema. Dandose la situacion que usted plantea , Sr. Garcia-Trevijano, me parece razonable el recorrido politico que deberia producirse. Pero, como usted bien dice, esta oligarquia de partidos pone en manos de los propios partidos todo el poder: el ejecutivo, el politico y el judicial. ¿Por que cree que, de esta forma, se derivaria hacia una Republica Constitucional y no hacia una Monarquia con una forma de gobierno Presidencialista, por ejemplo?

Por otro lado, entiendo como mas justo un sistema mayoritario que un sistema proporcional. Pero insisto en el apego que tienen hacia sus butacas los diputados, que haran todo lo posible para que nada cambie o que "todo cambie para que siga igual". Creo que el MCRC es algo indispensable para que se de la situacion que buscamos algunos, la de llegar a la Republica Constitucional. Pero en el mundo que vivimos hace falta una presencia mediatica importante para que este movimiento tenga la publicidad que se merece y, por consiguiente, un seguimiento importante que favorezca esa abstencion y la alternatica que ofrece el MCRC.

Digo esto porque, en mi caso, he llegado a conocerle a usted y el MCRC a traves de internet; mas concretamente, de grabaciones del programa La Clave, de entrevistas... Por internet hay muchos seguidores del MCRC y lectores de sus articulos y libros, pero hace falta mas visibilidad; que no solo conozca esto la gente que lo busca, sino que lo conozca muchas mas gente y luego decidan. Estoy convencido de que si estas condiciones se dieran el MCRC tendria un impulso mayor y una influencia importante.

A lo mejor les parece algo obvio lo que digo o, a lo mejor, estas condiciones se dan o estan dando; pero en ese supuesto no estoy informado y les agradeceria que me informasen al respecto: conferencias, medios...Un saludo
mayo 28, 2009     
Buena cosecha: imprecisiones, argumentos pueriles y estrategias ilusorias.
Cuando alguien alega “fuera de contexto” suele ser para descalificar sin argumentos al que criticó. La frase focalizaba la atención en los medios, no en el fin, porque es en los medios donde falla este foro de intelectualidad. Reitero mi alusión.
Convendría repasar conceptos: “principios”, axiomas”, “dogmas”, etc. y no confundir al personal con simplezas infantiles. Son efectivas pero inconsistentes. Yo no hablé de censura, dije lo que dije. Citaré textualmente: “El republicano que defienda el voto nulo, que lo haga en otra parte” (expulsión); “Aquí exigimos la disciplina de no votar” (imposición o exigencia de actitudes). Es sano reconocer errores.
El Sr. Elvira plantea acertadamente la cuestión aunque la solución propuesta tiene más de quimérica que de científica.
Acepto como hipótesis que la abstención debilite y cree un clima social de expectativa y de apertura de ideas. A partir de ahí, ni supongo, ni acepto, ni me creo nada. Razón: mientras transcurre el momento de esperanza y consolidación de la Teoría entiendo que:
1º) el sujeto activo “acción colectiva”o“sociedad”, habrá que definirlo, delimitarlo, vertebrarlo, coordinarlo, y dirigirlo. ¿O se hará por generación espontánea?
2º) mientras tanto, se activarán los mecanismos de supervivencia de los agentes que intervienen en el sistema para buscar la fórmula más adecuada que cumpla la maldición de Di Lampedusa: “que todo cambie para que todo siga igual”.
Hacer política de salón resulta meritorio y enriquecedor pero tiene sus limitaciones y enfrentarse a ellas es un acto de honestidad que no todos alcanzan.
2 cosas más. No me atribuyan el merito de enseñar, que no pretendo, sino el de aprender. El florilegio será ingenuo, pero yo no. Si alguien piensa que la legitimidad es ese estado natural donde el ser humano siempre toma las mejores y más adecuadas decisiones es su problema. No es mi caso.
mayo 28, 2009     
Para Alberto Elvira: hay una página en la web en la podrás en contrar el libro "El Discurso de la Republica" y quizás cualquier otro dificil de conseguir, la página es la siguiente: iberlibro.com
Saludos
mayo 28, 2009     
Trinitario, parece que lo de la disciplina te ha molestado y creo que lo has entendido por donde no es.
No tiene sentido contribuir a la permanencia de este sistema votando, aunque sea en blanco o en negro, cuando se sabe que ni es representativo de los electores, ni existe independencia entre los poderes del estado. Simplemente es una contradicción.
Gracias Julian, lo tendre en cuenta.

Insisto, votar es el primer paso y quiza el mas visible. Pero hace falta que la alternativa este en la calle y la gente sepa de ella. Hoy por hoy, en mi opinion, el pueblo, el electorado, la gente, no conoce una alternativa a este sistema; o por lo menos, no un impulso verdadero hacia otro sistema y, aqui, los medios tienen casi la misma culpa que los partidos politicos. ¿Por que en estos 30 años de oligocracia se ha tendido a un bipartidismo PP-PSOE, aunque no sea formal? Porque para los medios de la derecha el unico valido es el PP y para los de izquierda es el PSOE, dejando al lado odo lo demas. Hoy en España los medios crean una opinion publica en la que se puede llegar a discutir si es mejor un gobierno de izquierdas o de derechas, dejando de lado la discusion sobre la alternativa a la forma de estado y de gobierno. Los medios no cumplen una funcion didactica ni interpretativa, sino una funcion de partido, confundiendo la opinion publica. Y, como le he oido decir al sr. Garcia-Trevijano, de la confusion es muy dificil salir.
mayo 28, 2009     
Don Antonio, sigo estando donde siempre, pero mas atareado que nunca, pido disculpas por mi ausenbcia de las últimas semanas, creo que pronto podré explicarle con gozo republico la razón de mi ausencia.
mayo 28, 2009     
Trinitario:

En esta discusión y tantas otras que se producen en este foro es importante recordar que Antonio García-Trevijano lleva trabajando en estos asuntos muchas décadas, y es penoso tener que repetir, cada vez que se presenta alguien nuevo, lo que ya ha elaborado tantas veces. En el fondo lo que es decisivo es hasta qué punto el que llega nuevo está dispuesto a aprender, sin que ello signifique que deje de ser crítico.

¿Ha leído Ud. el blog de la página web de Don Antonio y “Frente a la Gran Mentira”, donde se expone la teoría pura de la democracia? Sin conocer estos textos bien, y lo digo con todo el respeto que merece una actitud crítica, no se debe entrar a discutir. Espero que no interprete esto como un intento de cerrarle el paso a la intervención, que Ud. siempre podrá ejercer, sino como mi forma de articular el deseo de que podamos conversar en condiciones.

Extiendo mi recomendación a Alberto Elvira Calderón para que lea los textos mencionados. En concreto, el capítulo 7 de “Frente a la Gran Mentira” narra en detalle cómo se produciría una ruptura democrática exitosa, y los peligros sucesivos que tiene que enfrentar el movimiento democrático.

Saludos a ambos.

Gracias y los leere. Un saludo
Querido Miguel, ya era hora de que alguien serio y competente me librara de esta tortura. Es posible que no conteste mas a los que ignoran mi trabajo intelectual y mi accion poltica por la libertad. Hasta ahora lo he hecho por pura cortesía. Pero me hacen perder el tiempo y no tienen suficiente cultura ni ganas de tenerla. Gracias amigo.
Disculpe, yo no ignoro su trabajo. De hecho, si estoy leyendo y participando en este diario es precisamente porque admiro muchas de las cosas que ha hecho y ha escrito. Me he preocupado por leer cosas suyas, por buscar sus libros, ver sus entrevistas y debates en los que ha participado. Y disculpeme por no disponer de una cultura apta para participar en este diario. Seguire leyendo para poder hacerlo.

Un saludo.
Mi querido Alberto, ¡pero si no me refiero a ti ni a las personas educadas y de buena fe mental como tu! De vosotros no me cansaré nunca. Todos saben que me refiero a los impertinentes que creen saberlo todo cuando ignoran lo fundamental. No se por que pierden el tiempo conmigo, ni con este Diario. Un abrazo de republico y hasta pronto.
mayo 28, 2009     
Aclaraciones necesarias.
Acto de contricción: parece que para este territorio soy inculto, ingenuo, irrespetuoso y torturador. ¿Se me olvida algo?
Cierto que es un territorio peculiar. No se admiten críticas, quieren adhesiones. No quieren espíritus libres, sino dirigidos. No preguntan, asumen las respuestas que les dan. No someten a razón lo que son dictados de autoridad. No quieren discrepancias sino loas. Desprecian argumentos. Ignoran preguntas serias y comprometidas. No son tolerantes con la defensa de otros postulados, y para colmo, no perseveran en el debate.
¿Tan difícil es dar respuestas concretas? ¿Tanto esfuerzo supone ejercer el magisterio ante los ignorantes? ¿Así es como pretenden proyectarse a la sociedad? ¿Esa es la acción política que defienden? ¿Quieren convertirse en una sociedad cerrada de intelectuales?
Lo que sí acepto con la mayor humildad es la recomendacion del libro. Lo leeré con mucho más interes y respeto que el que se respira por este territorio.
Seguro que más de alguno piensa que lo malo de convivir en esta epoca de web 2.0 es esta interacción de elementos extraños. Sin embargo este es uno de sus activos más preciados. Aprovechen la inquietud nueva para autoafirmarse, estimulen la autocritica, busquen soluciones convincentes, desconfien de la palabreria, y aprendan a pensar por sí mismos. Es un ejercicio saludable que debe activarse continuamente.
Conviene recordar que el mero hecho de ser consecuente con las propias convicciones no demuestra la bondad de esas conviciones. Y eso vale para todos.
Lo dicho. Seguiré expectante porque quiero seguir aprendiendo.




Pues he de decirle, don Antonio, que siento haber malinterpretado sus palabras y darme por aludido cuando no debia. Otro abrazo de republico y no dude que seguire por aqui.

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