Año II, n° 204, viernes 12 de marzo de 2010
editorial
Antonio García-Trevijano
  
Policía-juez-enseñante

El orden público de las sociedades rurales era complementario del orden privado inculcado, desde la infancia, por padres de familia y maestros al colectivo social. Policías y jueces corregían los fallos del sistema. A comienzos del XX, el modelo francés de magisterio y bachillerato era paradigmático en Europa. La industrialización, la concentración urbana y las guerras socavaron las bases naturales y civiles del orden público, inclinándolo al orden del Estado autoritario. Su derrota bélica no fue acompañada de reflexiones para cambiar aquel sistema parlamentario que dio paso fácil al totalitarismo, y no respondía a las bases estructurales de la sociedad industrial. Los reencuentros de Ginebra (1947), proclives a la restauración del parlamentarismo; la creación del Estado de partidos como expediente para la reconstrucción y la guerra fría; el fracaso de las rebeliones juveniles de mayo de 1968 y la crisis energética, indicaron la muerte de intelectuales, partidos, estudiantes, ideologías y confianzas en sí mismo de individuos y sociedades. El consenso aniquiló la idea política; la privatización, la idea de bien público; la productividad -aplicada a policías, jueces y enseñantes-, las ideas de servicios y funciones públicas. Por fin, el consumismo y la especulación, resultantes de la destrucción de todos los ideales y valores, hicieron estallar el sistema económico-político, con una crisis de tal magnitud que ni siquiera los teóricos de las revoluciones anticapitalistas pudieron imaginar.

 

Sin tener presente la síntesis evolutiva del pasado al presente, no se puede comprender que policías, jueces, profesores, investigadores y estudiantes se rebelen al mismo tiempo, con manifestaciones y huelgas, sin que parezcan motivados por los efectos de la crisis económica, contra un tipo de Autoridad que les impone criterios de productividad y de eficacia mercantil para juzgar, reprimir, enseñar, inventar y aprender, en un Estado de partidos corrompidos que ha sido incapaz de promover la productividad en el campo de la economía. Sean o no conscientes de ello, los planes de reforma de la policía, la judicatura y la enseñanza tienden a conseguir los mismos efectos de rendimiento que obtendrían si fueran privatizados. La creación de la Oficina judicial, la aplicación en la Universidad del proceso de Bolonia tras dos años de bachillerato sin laurel, la discriminación autonómica de los aparatos de orden público, se inspiran en el modelo de la gran empresa privada, hoy en crisis, que no supo alejarse de la tentación especulativa a que fue empujada por el capitalismo financiero.

 

florilegio

 

"La identidad de efectos identifica causas políticas que se creen opuestas."
Comentarios (8)
marzo 16, 2009     
Bolonia es el último ejemplo de la progresiva mercantilización de la sociedad. También de la falta de espíritu democrático de los gobernantes, que imponen sus decisiones sin considerar la desconfianza o frontal oposición ciudadana. Bolonia, a grandes rasgos, supone que los estudios hasta hoy equivalentes a una licenciatura, se quedarán en un mero grado, siendo necesario cursar un posgrado para obtener una titulación realmente adecuada a un futuro profesional que ofrezca verdaderas posibilidades de realización. El problema está en que dicho posgrado se destina únicamente a un 30% aproximado del alumnado (suponemos que en base al mérito acadámico, pero sabiendo cómo funcionan nuestros cortijos universitarios queda la duda de si se escogerá sencillamente a los más pelotas) y también en que el precio de la matrícula asciende de forma considerable. Por otra parte, dicho posgrado incluirá prácticas laborales para muchos estudiantes. Esto, que en principio algunos pueden valorar como una medida positiva, implica, sin embargo, y casi con toda probabilidad, el fin de los posgrados de numerosas carreras que las empresas (que pasan a financiar tales posgrados) consideran inútiles o no productivos (de acuerdo con su idea de lo "productivo"). Pero se da además el caso de que las mencionadas prácticas no serán remuneradas, y aún más, que el alumno deberá abonar una cantidad concreta (que ignoro si irá incluida en la matrícula) como pago a su aprendizaje en la empresa de turno.

La pasividad con que se ha acogido la noticia se debe en parte a que los medios de comunicación pregonan casi toda iniciativa política sin cuestionarla, machacándola hasta hacerla papilla, papilla que luego mastica cómodamente el ciudadano, crédulo ante las sucesivas promesas de los gobernantes. Pero, más allá de la buenaventura anunciada por éstos, el futuro parece claro y, en relación con la libertad de pensamiento, apocalíptico: ¡porque serán intereses privados los que, usurpando un espacio público, impondrán los contenidos!
marzo 16, 2009     
Buenos días Señor Trevijano.
Para mi siempre es un placer leerle, y le alavo. Le estoy mintiendo con mi nombre, ahora no soy un Trabajador, soy un desempleado sin esperanza, ni ilusión ni futuro. Desengañado, lleno de odio, viendo dinamitados los valores fundamentales del ser humano, viendo como el socialismo no es socialismo, observando como las diferencias sociales van creciendo a una velocidad que "mete mieo", como diría mi abuela. Señor Trevijano, desde el más profundo respeto que le tengo desde que le vi en Tv hace menos de un año. ¿Que le diría usted a una mujer y a su marido que están en paro? ¿que le diría usted si saben que no hay posibilidad de trabar en nada? ¿que le diría usted si no pueden formar una familia? ¿que le diría usted a dos pobres desgraciados que no han hecho otra cosa que estudiar Magisterio y dedicarse a la Formación NO reglada (la de los pobres, la gratis, la pública)? Señor Trevijano, sabe usted como puedo sentirme sin trabajo, sin ilusión, con un partido al poder que no ha dejado de defraudarme día tras día, con una ilusión rota. Todo lo que cuenta usted no es nada más que la verdad, pero esa verdad ya la sabemos... pero si usted es tan amable, ¿podría contestarme? Por lo menos así podré consolar a mi esposa con sus sabias palabras y consejos.

Gracias.

Un trabajador sin trabajo.
Querido matrimonio en paro, nada puede consolar vuestra situacion. Deseo que no tengais hijos menores. Todo depende de vuestra edad. El magisterio es una de las nobles profesiones. Estar en paro es un contrasentido en una sociedad que carece de maetros en todos los sectores de la enseñanza. No se deben dar consejos a quienes lo unico que necesitan es trabajo. Tampoco es consuelo que millones de personas se encuentren en la misma situacion. Las soluciones solo pueden ser colectivas. Y todo el desastre de la Transicion consiste en que ha negado la libertad colectiva, para que los españoles pudierasmos asegurar el futuro digno mediante la participacion en instituciones democráticas. La partitocracia os ha llevado a esta situacion desesperada, como al conjunto de los gobernados. Ni suqiera me permito daros ánimos, solo comprension y esperanza de que encontreis algun empleo transitorio, aunque no sea vuestra vocacion. Aquí, en nuestro MCRC, encontrareis amistad y una plataforma de desahogo del odio o del rencor en energias para el combate por la libertad de todos. Mucha suerte y amistad.
marzo 16, 2009     
Excelente artículo. Un análisis preciso, brillante y original. Respecto de la situación de la universidad coincido con lo expuesto por el lobo estepario. Como él indica, los estudios hasta hoy equivalentes a una licenciatura, se quedarán en un mero grado, y teniendo en cuenta como se están elaborando los planes de estudio, muchos estudios de grado se corresponderán con los antiguos estudios de FP. De la universidad difícilmente saldrán pensadores, como mucho, trabajadores mal formados.
marzo 16, 2009     
Creo que Antonio Trevijano estará de acuerdo con que el modelo éxitoso de universidad con su gobierno propio e independiente de intereses bastardos políticos y corporativos de los profesores, que es el de la universidad americana: allí se va a dar docencia de verdad y a investigar al mayor nivel del planeta, sin interferencias de ministerios, burócratas, profesores metido a políticos y funcionarios, y demás gestores de la castración mental que tanto abunda en la partitocracia nacional y la superpartitocracia europea. Tan dificil es entender que una universidad no puede plegarse a absurdas leyes funcionariales, ministeriales y burocráticas de la partitocracia? que una universidad lo que ha de buscar es la excelencia docente e investigadora, que no la profesional, para funcionar como tal, y que en ese cometido sólo un patronato independiente, como los que tiene Harvard, Princeton o Yale puede hacer la labor??
Completamente de acuerdo. Pero desgraciadamente, querido Caligari, no partimos de cero. Aunque ese es el modelo al que aspirar gradualmente. No solo las universidades estadodunidenses, tambien las británicas. Menos complicado seria si comenzamos por el magisterio y la enseñanza media. A la universidad española llegan verdaderos analfabetos.
marzo 17, 2009     
Don Antonio:

A eso ha contribuido la casi erradicación de las humanidades en el bachillerato español, y la rebaja científica de las asignaturas orientadas en formar malos técnicos (malos porque el presupuesto es muy corto) y sumisos ciudadanos que no se cuestionen a la partitocracia.

EL prestigio alcanzado por las universidades privadas de los Estados Unidos, proviene de su origen, no nos olvidemos de estos: fueron fundadas sin ánimo de lucro y lo son hasta el día de hoy, gobernadas por patronatos independientes de profesores, políticos y ministerios, siempre con la vista puesta en la creación humanística y científica de alumnos y profesores. El prestigio y la gloria, que no el negocio ni el acomodo político-funcionarial de sus empleados, es lo que mueve a las más prestigiosas universidades americanas, la libertad de cátedra no se entiende sin la excelencia, el profesor es libre de investigar lo que quiera, siempre que consiga recursos competitivos gracias al gran nivel de su arte y logros científicos evaluados por pares anónimos y citación e impacto en su campo científico, humanístico o artístico.

En Europa, principalmente en España, lo que se ve va por los línderos de una sociedad partitocratizada: las universidades privadas españolas, a diferencia de sus equivalentes americanas, SÍ tienen ánimo de lucro, son negocios de la educación. Sus gobiernos no son independientes de sus dueños, que son empresarios antes que fundadores. EL objetivo no es la gloria, ni el prestigio, ni siquiera la excelencia, como demuestra el hecho de que no destacan en investigación ni en docencia, sino que se han convertido en meros clubs de los hijos de una élite económica.

El universitario español, a diferencia del americano, va a una universidad napoleónica, de la que espera obtener un título que le de derecho a tener una profesión y si no la consigue le echa la culpa al Estado. El americano va a una universidad ilustrada, principalemente, atraído por su prestigio, porque considera a la formación, la educación culta, como un bien, un lujo, un tesoro en si misma, independientemente de la profesión que pueda conseguir luego. Por eso a un licenciado americano no se le verá frustado conduciendo un taxi o poniendo ladrillos, si fuera necesario, su formación la guarda como el bien más preciado de su vida, le vaya bien o mal profesionalmente.

El europeo, español, se sentirá enormemente frustrado si no consigue la profesión y el salario al que le da derecho el título. Esto crea diferencias enormes, el americano va a la universidad para aprender e investigar, el europeo para sacar un título y trabajar. Lo primero produce universidades con los mejores alumnos y profesores investigadores del mundo, lo segundo, la universidad española: una corporación de funcionarios atareados imprimiendo títulos, y unos alumnos que ven la educación con ánimo de lucro.

Magnifico alegato. Creo que tienes la suficiente capacidad intelectual, la valentia y sinceridad, que exigimos a los escritores de nuestro Diario. Escribe en él sobre lo que tengas crierio, y no un mera opinion. Gracias.

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