Año II, n° 289, lunes 6 de septiembre de 2010
discriminación
Lorenzo Alonso
  
Deuda pública

La mayoría de los Gobiernos están financiando las medidas económicas excepcionales para paliar los efectos de la crisis con emisiones de Deuda Pública (bonos, letras, préstamos). Un ejemplo de ello es el Gobierno de España que utiliza este instrumento para financiar el déficit presupuestario para 2009, el rescate de los activos financieros “de máxima calidad” de los bancos, el “sudoku” de la financiación de las Comunidades Autónomas y los créditos extraordinarios concedidos a los Municipios, amén de avalar emisiones de otros Agentes públicos y privados. A su vez, las Comunidades Autónomas y Municipios también lo están utilizando en dosis peligrosas.

 

(foto: Jöao Amaral)

Este instrumento parece ser el elixir financiero por excelencia, pero su utilización de forma descontrolada y sin la debida cautela puede conducir a una espiral de endeudamiento difícil de parar pues muchas veces se piden préstamos para amortizar otros que están apunto de extinguirse (efecto pirámide). La emisión de Deuda Pública se hace para evitar la financiación de los gastos por vía tributaria y así eludir las críticas sobre la presión fiscal que soportan los ciudadanos actuales, pero serán nuestros hijos lo que soportarán esa carga tributaria cuando tengan que amortizarla (traslado temporal de impuestos). Dichas emisiones pueden interferir en las disponibilidades financieras de los demás agentes de la economía nacional, restando medios financieros al sector privado al desplazar esos recursos hacia el sector público (efecto desplazamiento) y haciendo que los recursos que quedan sean más caros.

 

Además de estos efectos internos, hay que tener en cuenta la situación de los mercados financieros internacionales en los que próximamente vamos a ver emisiones de Deuda Pública de muchos países europeos (se estima en 2,2 billones de euros la deuda soberana a emitir). El entorno en el que van a competir los títulos españoles (estatales y autonómicos) va a ser muy duro: mayores exigencias de calificación, mayores tipos de interés, etc. Aun así la colocación de esos títulos no está garantizada como se puede observar en la última emisión de bonos de Alemania, que solamente colocó dos tercios de la emisión.

Comentarios (4)
Otra vez, amigo Lorenzo, hablas de una cuestion vital que parece importar poco a Zapatero y a los medios de informacion. Del efecto piramide en el crecimiento incontrolado de la deuda publica, se han ocupado los principales periodicos estadounideneses en economia. Pero del tralado temporal de los impuestos es la primera vez que, segun lo que leo, es considerado como cuestión politica especifica que agrava la reponsabilidad de los gobernantes ante las generaciones futuras, a causa de la cobarde servidumbre voluntaria de las presentes. Gracias.
enero 12, 2009     
Magnífico y clarividente; excelente síntesis de los problemas que nos esperan cuando nuestros vecinos hayan abandonado la situación de crisis. Nuestro futuro económico como país se vuelve cada vez más incierto con cada una de las medidas adoptadas por el gobierno de este régimen que solo benefician al resto de sus socios oligarcas como el sector financiero y los reinos autonómicos de los partidos políticos.
enero 12, 2009     
Para ilustrar el último parrafo:
España pierde crédito: Standard & Poor's coloca nuestro 'rating' en vigilancia con "implicación negativa". Paso previo para bajar la calificación. Y eso implica que la finaciación exterior va a ser más cara.
http://www.cotizalia.com/cache/2009/01/12/noticias_26_standard.html
Era mas que presibible,seguro, que la triple A se perderia en este disparadero de deuda exterior.

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