Año II, n° 204, viernes 12 de marzo de 2010
discriminación
Antonio Muñoz Ballesta
  
La república y el toreo

A Olivier, torero y amigo.

 

Muchos conocedores del arte del toreo recordarán que uno de los primeros rejoneadores y picadores en el mundo lo fue Julio César, el emperador romano conquistador de las Galias e Inglaterra. El origen del toreo puede remontarse a los juegos sagrados y circenses de Grecia y Roma, pero el toreo moderno tiene su origen en las ideas que provocaron la República Francesa a finales del siglo XVIII. La Revolución republicana de 1789 significó, más aún, la difusión por Europa y España de las ideas de igualdad y libertad. ¿Por qué no podía lidiar un toro un miembro del pueblo? ¿Por qué tenía que estar limitada la participación en el toreo al “caballero”, en definitiva, al aristócrata o noble?

 

Intentando no contagiar a la nobleza española con costumbres democráticas plebeyas, el rey Felipe V prohibió a sus cortesanos las corridas de toros en 1723, y el Conde de Aranda se atrevió a prohibirlas en 1771. Estos reyes ya veían la peligrosidad democrática de la fiesta popular. En cambio el pueblo español, revolucionario sin teoría y por natural anarquista (¿no es amigo José Tomás de Joaquín Sabina?), siguió corriendo a los toros y “ con permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impedía” llegó a construir la empresa española más eficiente y conocida en todo el mundo: el toreo.

 

Que tradicionalmente la clase gobernante española ha tenido querencia por ser un partido ajeno a la voluntad del pueblo lo prueba que se levantaban plazas monumentales al aire de la libertad a pesar de sus dirigentes, como si fueran espacios libres de la coacción estatal. La revolución republicana que no llegaba a cuajar en la política española se construía, sin teoría, en el espíritu del pueblo español, en las plazas de toros, entre lances vasconavarros y lienzos andaluces.

 

Joaquín Sabina y José Tomás

La libertad del pueblo español consigue mantener la revolución de las corridas de toros como símbolo de rebeldía y arte. Esa es la razón de que todos los pueblos libres ( USA, Francia, etc..,) amen la fiesta de las corridas de toros.

Comentarios (1)
mayo 27, 2009     
Amigo Antonio: No termino de entender a que viene traer a colación en tu articulo el nombre de Sabina. Individuo que no para de alabar con entusiasmo a la partitocracia y a apoyarla con no menos fervor y beneficio a su farsa electoral, es del club de los de la "ceja" de la ultima campaña electoral. Canon Ilota y el editorial de D. Antonio a Gabriel Albiac que apoyaba las últimas elecciones me convencieron de lo significan esos individuos.
La foto sería la de José Tómas con Manolo Caracol o Antonio Mairena o el mismisimo Camarón, sobre sabina.
Saludos
saludos.

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