Año II, n° 289, lunes 6 de septiembre de 2010
discriminación
Lorenzo Alonso
  
Cajas de ahorro

Quedan lejos los tiempos de los pósitos locales como uno de los antecedentes de las Cajas de Ahorro, la Real Orden de 1835 por la que se animaba a los Gobernadores Civiles a seguir los pasos dados por algunos países europeos y por el Conde de Villacreces para fundar la Caja de Ahorros de Jerez de la Frontera y el celo del Gobernador Civil de Valencia por establecer una de ellas en su provincia , la Real Orden de 1839 en la que se regulaba la creación de una o más Cajas de Ahorro en cada provincia y los motivos de su creación: la lucha contra la usura que sufrían los agricultores en meses de mala cosecha y la canalización del ahorro de las clases trabajadoras.

 

Se fueron especializando en la captación del ahorro de pequeños impositores hasta llegar al 59% de los depósitos de ahorro en el año 2007, en la concesión de créditos a hogares, a pequeñas empresas y a la concesión de hipotecas para la adquisición de viviendas (53%, 43% y 57% del mercado financiero respectivo en 2007). Pero poco a poco fueron ampliando los servicios ofrecidos a sus clientes y compitieron con la banca comercial y de inversiones hasta llegar a poseer paquetes de acciones de las grandes empresas industriales, de préstamos a constructores y promotores inmobiliarios y de toda clase de títulos ofrecidos en el mercado financiero internacional. Aprendieron a crear sus propios derivados (cédulas hipotecarias y otros) para captar más dinero a corto plazo y así ampliar sus negocios. Se olvidaron de sus orígenes.

 

Pero lo que verdaderamente está causando su debacle es la forma de gestión y la dimensión adecuada. Sus órganos directivos se han llenado de personajes venidos de los partidos políticos, de los sindicatos, de los ayuntamientos, de las instituciones autonómicas escogidos con los moldes de la partitocracia, es decir “comisarios políticos” o delegados designados bajo cuotas de poder proporcional. Esta cohorte de directivos, unas veces por su baja cualificación económico-financiera, otras por los consejos de tecnócratas sin escrúpulos, han aprobado la financiación de proyectos ideados por políticos con delirios de grandeza, de poca rentabilidad económica y nula visión de futuro (Caja de Castilla la Mancha). En muchos casos las Cajas de Ahorro se han convertido en meros servicios financieros de los Gobiernos autonómicos y locales y por eso la lucha por su control es despiadada y en muchos casos barriobajera (Caja de Madrid). La cacareada fusión de algunas Cajas como forma de sobrevivir a la actual tragedia de los mercados financieros es un mito con pocos argumentos favorables ya que siguiendo este razonamiento podríamos deducir que lo más conveniente sería tener una sola Caja de Ahorros nacional. Pero en realidad es una argucia para crear una sola caja por Comunidad Autónoma para simular la posesión de un Banco a las órdenes del grupo dirigente de ese territorio, como pretendió el Gobierno Vasco en su momento y como parecen desear muchos otros dirigentes regionales.

Comentarios (5)
Querido Lorenzo:

Muy buen artículo. Acabas de plasmar lo que estaba pensando escribir para mi próxima contribución (ya buscaré otro tema) :D
Los feudos políticos de cada autonomía están tratando de conseguir, con la excusa de la crisis, lo que no han tenido hasta el momento: una entidad financiera propia. De esta forma, cerrarían el ciclo completo y los partidos políticos tendrían el control definitivo: poder político (enquistados y financiados por el Estado), poder mediático (por subordinación de los grupos de comunicación afines), y poder financiero (ya no dependerían de los bancos para autofinanciarse).
Miedo me dan las intenciones de Chaves aquí en Andalucía.
Quizá los grandes banqueros han empezado a verle las orejas al lobo, y por eso han empezado a clamar que el gobierno deje quebrar a las cajas que no sean viables. Si los partidos políticos toman el control definitivo de las entidades financieras en este país, la banca privada "independiente" tiene los días contados.

Un abrazo,

Alex
Tambien me ha impresionado, Lorenzo, la brillante claridad de tu artículo. Te pido ayuda, si puedes, para escribir un editorial sobre la cuantía total del dinero publico destinado a remediar la crisis economica en el conjunto de los paises industrializados, para ponerlo en relacion con el gasto publico que produjo la guerra mundial contra el fascismo, cuyo dato tampoco tengo. Pues es ahora cuando hay que iniciar una campaña para que los responsables de la crisis, como sucedió con los responsables de la guerra, indemnicen el daño producido en la economia mundial por los gestores del capital financiero y especualtivo. Si el tema te parece sugestivo tambien deberias escribir sobre él.
abril 04, 2009     
Iluminador. Gracias, Lorenzo. Confieso que ha sido hace poco, leyendo este Diario y seguramente a tí, que me he enterado de que los jefes de las Cajas de Ahorro son elegidos por los partidos políticos. Me dan ganas de dejar de leeros. Es deprimente.

Debes escribir ese artículo, Alejandro. Seguro que arrojas otros rayos de luz sobre el asunto. El tema parece inagotable. Ya sólo lo que comentas sirve para poner el broche a mi ataque de pánico.

Abrazos.
abril 04, 2009     
Querido Alejandro:
Gracias por tu deferencia. Creo que debes escribir ese artículo del que hablas, pues cuanta más claridad haya sobre este tema, mejor. Vivimos en una sociedad que piensa "como si" sus intituciones financieras de carácter social fuesen representativas.
Querido Maestro:
Gracias por su alabanza, pero Ud. sabe que escribo para poner algo de luz en esos rincones tributarios, presuestarios o financieros que mueven las carretillas de bienes y servicios que necesitamos para vivir, sin esperar nada particular a cambio.
La tarea que me ha encomendado es difícil, pero no imposible, haré lo que pueda, pues muchos datos se pueden encontra con facilidad.
He leido su editorial y los comentarios a él: no haga caso de tanta grosería. Para comparar también he leido el artículo de Oscar y sus comentarios, sobre todo los de Pedro M. Gonzalez: eso si que es debate político y jurídico de primer nivel, caballerosidad y educación.
Querido MiguelRdeP:
Gracias por tu lectura. Sabes que tenemos poco espacio para explicar más las cosas de las que escribimos. Pero al hilo de lo que dices, te voy a poner un ejemplo: Caja de Madrid.
La Asamblea General, según los estatuto vigentes (no los que van a poner en vigor) se compone de 320 miembros:
100 miembros elegidos por las Corporaciones locales,
112 miembros por los impositores,
40 miembros por la Asamblea de Madrid,
36 miembros por los empleados,
32 miembros por entidades representativas(Sindicatos, Organizaciones empresariales, universidades, Fundaciones, etc).
Los primeros los designan los Ayuntamientos (al menos uno por cada grupo y el resto proporcionalmente). El Ayuntamiento de Madrid tiene derecho a 70 de estos 100. La nueva reforma limita a 30 ¿Te dás cuenta por qué está cabreado Gallardón? En todas las Comunidades Autónomas hacen igual, mirate los Estatutos de Ibercaja y verás los que tambien limitan al Ayuntamiento de Zaragoza o los de Caixanova y veras los de Vigo.
Los miembros de los impositores se escogen por sorteo a razón de 10 personas por cada escaño a ocupar, pero para participar en la elección hay que formar parte de Listas cerradas y bloqueadas, despues se los repartiran de forma proporcional.
Los miembro que van de la Asamblea de Madrid, de forma parecida, cada grupo, por pequeño que sea, tiene derecho a uno, el resto toma más proporcionalidad
Y así podía referirme a cada uno. ¿Ves ahora por qué digo que están escogidos con moldes partitocráticos?
No quiero cansarte, pero si tienes intérés en lo que digo, entra en la web de Caja Madrid y veras uno a uno los que componen dicha Asamblea, si quieres profundizar, leete el Estatuto (si eres capaz de aguantar más allá del artículo 50).
Un saludo leal a los tres.
abril 04, 2009     
Querido MiguelRdeP: en honor a la verdad la composición de la Asamblea es:
25% para las Corporaciones Locales,
28% para los impositores,
10% para la Asamblea de la CAM,
9% para los trabajadores,
8% para las esas Entidades representativas y
20% para el Patronato Real como Entidad fundadora de la Caja(como le llaman a la Corona).
Pero cuando dicho Patronato no hace uso de ese poder, el reparto se hace como dije en el post anterior (ver el artículo 13.2 de los Estatutos hasta ahora vigentes).
Los trucos de Esperanza Aguirre, entre otros, han sido: limitar la representación de un Ayuntamiento en el tramo de las Coporaciones locales al 30% (en vez del 70% como hasta ahora), ponderar la población de los municipios donde hay sucursales y redistrubuir el porcentaje correspondiente a la Corona entre el tramo de Entidades Representantivas, la Asamblea de Madrid y los trabajadores.

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